Arranca la gira de candidatos de la CDU para suceder a Angela Merkel

La sucesión de Merkel al frente de la CDU, ordenada personalmente por la todavía canciller alemana, responde a un elaborado programa que arranca oficialmente este miércoles en Lübeck. Allí tendrá lugar el primer acto de un total de ocho en el que los doce candidatos tendrán la oportunidad de presentarse, juntos y en igualdad de condiciones, ante los militantes de base de las diversas regiones alemanas. Preparando el terreno, la favorita de Merkel, y secretaria general de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha anunciado que propondrá en su intervención una bajada generalizada de los impuestos en Alemania, «habida cuenta de que EE.UU. ya lo está haciendo y que Reino Unido, tras es Brexit, piensa hacer lo propio». «Es una necesidad fundamental, además, en vista de la digitalización, por ejemplo, para evitar la evasión fiscal de las corporaciones, pero también para crear nuevos incentivos», ha dicho horas antes de subirse al autobús de la gira de candidatos, «si queremos seguir siendo competitivos, eso es algo que tenemos que abordar».

AKK, siglas con las que se abrevia su nombre en el espacio público alemán, supera así la apuesta fiscal de su más peligroso contrincante, Freidrich Merz, que por su parte ha hablado de eliminar un solo impuesto, el «Soli», que desde la reunificación sirve para trasvasar recursos a los castigados Bundesländer orientales y que ha avanzado únicamente que «la gran prioridad debe ser la seguridad interna», adelantando el giro a la derecha que supondría su victoria en esta carrera. Adoptando ya una posición de responsabilidad de Estado, Merz ha anunciado en las últimas horas que está de acuerdo con la idea de un ejército europeo, ofreciendo continuidad a las promesas hechas el día anterior por Merkel en Estrasburgo. También ha confirmado que no tiene problemas con el matrimonio homosexual y que su rechazo a una posible coalición futura con el partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD) es categórico. «AfD no se pone límites a la derecha, especialmente no pone límites al abierto ultranacionalismo, la xenofobia y el antisemitismo, por lo que las posibilidades de coalición con ellos son absolutamente cero», ha dicho, «lo único que quiero hacer con AfD es recuperar ese illón de votos que se han ido con ellos en las últimas elecciones y estoy convencido de que a corto plazo puedo arrebatarles por lo menos la mitad».

También se ha encargado de calentar previamente la gira el tercero en discordia, el actual ministro de Sanidad Jens Spahn, que además de lanzar su proyecto de medicina digitalizada con fecha 2020, médicos de cabecera que atienden por videoconferencia y que envían la receta directamente a una aplicación en el teléfono móvil, ha atacado duramente a los dos candidatos con más posibilidades, los anteriormente citados. De Kramp-Karrenbauer ha ridiculizado su negativa a apoyar en el parlamento el matrimonio homosexual: «Yo estoy casado con mi marido y cuando se compara nuestro matrimonio con el incesto o la poligamia me siento afectado en lo personal». A Merz le ha afeado que se haya puesto de repente a fijar reuniones y actos con las bases del partido e incluso con los diputados de la CDU, como la que celebró el pasado jueves, «para conocerse». «Llega un poco tarde, me temo», ha dicho, «solo en los últimos dos años, yo me he desplazado unas 250 veces para entablar contacto directo con todo lo que conforma un partido que conozco y vivo desde dentro».

Hasta la cita del miércoles, los tres candidatos solo habían coincidido juntos ante la Unión de Mujeres de la CDU, celebrando el centenario del voto femenino en Alemania. «No se puede ganar ninguna elección sin tener en cuenta el voto de la mujer», afirmó allí Kramp-Karrenbauer, de 58 años, mientras el titular de Sanidad aludía a su experiencia en este ministerio y a las dificultades que siguen teniendo enfermeras, doctoras y demás personal sanitario femenino para compaginar su trabajo y la vida familiar.

Merz, evitando incluso en esa situación el discurso feminista, incidió en su voluntad por luchar para que el partido recupere la fortaleza perdida, como única formación en Alemania, dijo, capaz de aglutinar el voto del «centro de la sociedad».

La CDU ha organizado ocho encuentros a escala regional, que terminarán el día 30 de noviembre en Berlín, abiertos tanto a los 1.001 delegados que deberán participar en el congreso como al conjunto de la militancia del partido, más de 417.000 afiliados. De acuerdo a los estatutos de la formación, cualquier afiliado puede aspirar a la presidencia si cuenta con el respaldo de una agrupación federal, regional, municipal, de distrito o incluso en el exterior. En el caso de los delegados, pueden también presentar su candidatura durante el mismo congreso federal.

Junto a estos tres candidatos, figuran otros nueve posibles aspirantes, aunque teóricamente sin perspectivas de éxito, que también participarán en la gira y que irán decidiendo a medida que transcurra la campaña a cuál de los candidatos de primera fila traspasan sus apoyos.

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