El oncólogo español José Baselga dimite después de conocerse que ocultó millones en ingresos de compañías farmacéuticas

Menos de una semana después de que The New York Times y ProPublica lo desvelaran, el doctor José Baselga (Barcelona, 1959) presentó ayer jueves su dimisión del cargo de director médico en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, de Nueva York, uno de los centros punteros de tratamiento e investigación del cáncer del mundo. La renuncia, según recoge el diario neoyorquino, se hizo efectiva de inmediato aunque el barcelonés permanecerá dos semanas más para facilitar la transición.

La investigación descubrió que Baselga llevaba años omitiendo sus lazos financieros con varias farmacéuticas, incluidas gigantes del sector como la suiza Roche. El catalán eludió así una información fundamental y obligada sobre el potencial conflicto de intereses que supone estar a sueldo de compañías que buscan colocar sus productos y tratamientos en una rama sanitaria tan compleja y delicada como es la oncología. Una especialidad sujeta a enormes presiones e intereses comerciales, según fuentes médicas consultadas por ABC.

En la carta de dimisión, Baselga expresó temor a que todo lo que le rodea pueda distraer al equipo de la clínica neoyorquina, donde está «extremadamente orgulloso» de haber trabajado. El oncólogo asume «toda la responsabilidad» por no haber revelado sus vínculos en las publicaciones científicas y médicas, así como en reuniones profesionales. Eso sí, apunta en su dimisión que el centro médico para el que trabajaba «fue informado» y «revisó» su relación con farmacéuticas y empresas de biotecnología. «Mi esperanza es que esta situación inspire que la transparencia se duplique en nuestro campo», añadió.

Solo entre agosto de 2013 y 2017, Baselga recibió 3,5 millones de dólares de nueve compañías, según una base de datos federal que recoge la información que están obligadas a facilitar desde hace cinco años las farmacéuticas. Entre ellas, de Roche, dos de cuyos ensayos clínicos, «decepcionantes» para otros especialistas, defendió el catalán de forma positiva en dos reuniones médicas en 2017 y 2018 sin mencionar su vinculación con la compañía. No explicó que desde 2014 ha percibido más de 3 millones de dólares de Roche en concepto de consultoría y por las acciones que tenía en una compañía adquirida después por la farmacéutica suiza.

José Baselga ocupa un asiento en el consejo de administración de la farmacéutica Bristol-Myers Squibb, una de las al menos cinco empresas del sector en las que ha ocupado esa posición en los últimos cincos años. Cargos que conllevan una responsabilidad fiduciaria para proteger sus intereses. Además, es director de Varian Medical System, que vende equipos de radiación de los que el centro neoyorquino donde trabajaba era uno de los clientes.

Contactado por los autores de la investigación, el oncólogo se había defendido aludiendo a una falta de intencionalidad en las omisiones y a que es públicamente conocido su trabajo para la industria. «He pasado mi carrera cuidando de los pacientes con cáncer y trayendo nuevas terapias a la clínica con el objetivo de extender y salvar vidas», se defendió mediante un comunicado. «Aunque he sido inconsistente con las revelaciones, y reconozco ese hecho, eso está muy lejos de comprometer mis responsabilidades como médico, científico y líder clínico».

El barcelonés se comprometió a corregir la información omitida a diferentes publicaciones científicas de prestigio. Solo en 2017, el catalán la ocultó en el 87% de los artículos de los que fue autor o coautor.

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