Furia en el Congreso argentino para aprobar los presupuestos de 2019

La escalada de violencia, dentro y fuera del Congreso argentino, se repite. En el hemiciclo, Daniel Filmus, exministro de Cultura de la viuda de Néstor Kirchner y Nicolás Massot, la joven promesa de Cambiemos, la coalición oficialista de Mauricio Macri, estuvieron a un paso de llegar a las manos. La oportuna intervención de otros diputados evitó una escena que prometía hacer la competencia a la última película de Sylvester Stallone. En simultáneo, en los alrededores del palacio legislativo, la turba protagonizaba horas de furia y arrasaba, -como en diciembre del año pasado durante la reforma de las pensiones-, con todo lo que encontraba a su paso. Trabucos caseros, pedruscos, pedazos de zócalos o cualquier elemento a su alcance le servía como arma arrojadiza.

Miren quién empezó el kilombo yendo directamente a patotear a nuesta bancada. @FilmusDaniel el bueno. pic.twitter.com/kj3c9Nkfnz— Fernando A. Iglesias (@FerIglesias)

October 24, 2018El balance de los disturbios en la conocida como Plaza de los dos Congresos, se tradujo en una decena de agentes de seguridad trasladados al hospital y una veintena de manifestantes detenidos. De puertas adentro, en la Cámara Baja, donde, por cierto, se debatían en sesión eterna (cerca de 20 horas) los presupuestos 2019, el saldo fue una sobredosis de gritos, forcejeos, roces y fricciones con amagos de desenfundar los puños. Algunos diputados, como el kirchnerista Andrés, alias «el cuervo», Larroque alternaron el paso entre los manifestantes y el Congreso para mostrarse con restos de sangre en el rostro por «la represión» en el exterior. La secuencia, transmitida en directo por las cámaras de TV y diarios on line, vino acompañada de la invasión del espacio del presidente del Congreso, Emilio Monzó, por parte de varios legisladores empeñados en provocarle un dolor de oídos. Monzó terminaría ordenando un cuarto intermedio para que se calmaran unos ánimos más que caldeados.

Daniel Filmus calificó posteriormente en un tuit la situación vivida. «Una vergüenza incompatible con la democracia. El diputado Massot le grita al diputado Moreau que s
alga afuera del recinto para pelear». Massot, joven de 34 años que nació en democracia, había reaccionado a la acusación de Moreau de complicidad con la última dictadura argentina (1976-83). «Mi honor (y sobre todo el de mi familia) no tiene precio como el de Moreau, el mío tiene valor y es infinito. Siempre lo defenderé, de la forma que lo amerite. La hombría, al igual que la cobardía de Moreau, son ambas democráticas. Sólo diferentes», le respondió en otro tuit. Moreau, excandidato presidencial de la Unión Cívica Radical (UCR de Raúl Afonsín) se pasó en la recta final del «cristinismo» a las filas del kirchnerismo. Atento al acercamiento a su escaño de Massot, se hizo el distraído en su escaño después de acusarle mientras éste le desafiaba. En ese escenario intervino Filmus con gestos provocadores y estalló la secuencia descrita.

Finalmente, la sangre entre los diputados no llegó al río pero el espectáculo quedó servido con escenas de violencia implícita que amenazó con ser explícita en varias ocasiones. En ese contexto y con los diputados de la oposición parapetados en sus escaños detrás de carteles con la leyenda, «No al presupuesto», (también hubo fotografías tamaño real de Christine Legrand que luego retiraron) la sesión que terminó, al menos en los números, con victoria para el Gobierno de Macri al lograr que los presupuestos fueran aprobados.

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