La gran coalición alemana apuntala su continuidad con un paquete social para las pensiones

Era una propuesta del Partido Socialdemócrata (SPD) recogida en los acuerdos de la gran coalición, pero que no se había materializado todavía debido a que la CDU de Merkel
exigía mecanismos a prueba de fraude. A mitad de legislatura, el SPD amenazaba con esgrimir la cláusula de rescisión si no había avances y los equipos se habían reunido para una última reunión desde las diez de la mañana. Finalmente hay acuerdo para legislar una pensión mínima interprofesional con la que la gran coalición apuntala su continuidad hasta 2021, aunque la propuesta inicial ha sufrido algunos cambios.

«Hemos deshecho un gran nudo», ha anunciado la presidenta de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, «y hemos encontrado una buena solución que también es aceptable para mi partido». Se refería a que los socios del gobierno alemán han llegado a un acuerdo para basar la pensión básica en una «prueba de ingresos», y no en una «prueba de medios» como pedía inicialmente el SPD, que hubiera preferido una ayuda universal. Merkel logró introducir en la negociación el concepto de «prueba de necesidad. Esa prueba de ingresos, se realizará a través de la cooperación del seguro de pensiones y del Ministerio de Finanzas», ha precisado la presidenta interina del SPD, Malu Dreyer, sobre una normativa que generará unos costes al Estado alemán de 1.500 millones de euros adicionales al año y cuyo principal objetivo es luchar contra la pobreza en la vejez. Obtendrán una mejora aquellos jubilados que hayan contribuido 35 años o más y cuya pensión haya quedado por debajo del 80% y por encima del 30% de la media. Se aplicará un subsidio de 1.250 euros para perceptores individuales y de 1.950 para parejas.

El proceso de negociación ha sido largo y complicado debido a que los responsables de los grandes partidos están lejos de haber consolidado su liderazgo de puertas adentro de las formaciones políticas y en la Unión como en el SPD existen considerables reservas internas sobre las posibles variantes de una pensión básica. El vicecanciller Olaf Scholz deberá obtener respaldo en el congreso que clebrará su partido a principios de diciembre. Kramp-Karrenbauer también tendría que hacer frente a opositores internos.

Junto con esta medida, la gran coalición ha acordado una ligera reducción de la contribución al seguro de desempleo y un fondo de inversión de 10.000 millones de euros que espera sirvan de impulso en una coyuntura económica de debilitamiento, además de una asignación para subsidios de vivienda de 80 millones de euros. Malu Dreyes ha subrayado que serán las mujeres las que se beneficien especialmente de estas medidas, puesto que son ellas las que reciben pensiones más bajas y sufren mayor grado de pobreza en la vejez. Cuatro de cada cinco personas que reciban la pensión mínima, calcula, serán mujeres, de un total de entre 1,2 y 1,5 millones de beneficiarios a partir de enero de 2021. «Es un hito sociopolítico que hayamos decidido esto hoy».

«Hemos sacado a la vaca del hielo», ironizó el representante del menor de los socios de la gran coalición, Markus Söder, de los socialcristianos bávaros (CSU), “es un paquete genuino de justicia social y en mi opinión el balance de mitad de legislatura queda con esto redondo”. «Ya no hay razón para discutir la continuidad de este gobierno», añadió.

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