Los escándalos sexuales cercan a May: vibradores y humillaciones de los «tories» a sus secretarias

Theresa May encadena un susto tras otro. Asesores del Partido Conservador han elaborado además una lista con 36 diputados «tories» envueltos en supuestos escándalos sexuales. Con la valoración conservadora en picado, el caso Weinstein ha levantado las alfombras del Partido Conservador británico con denuncias de humillaciones y acoso como la de un secretario de Estado que ordenó a su secretaria ir a comprar vibradores. La «premier» ha prometido despedir a los 36 si finalmente se confirman abusos y «comportamientos inapropiados» de su equipo y ha exigido un nuevo código interno para garantizar que no se repita más en el seno de su partido.

Varias denuncias en los últimos días han destapado un macro escándalo sexual en las filas conservadoras: desde «conductas inapropiadas» hasta elevados gastos en prostitutas. Para contrarrestar la onda expansiva, May también ha solicitado a la Oficina del Gabinete que investigue la conducta del secretario de estado de comercio internacional, Mark Garnier, quien admitió que llamó a su secretaria «sugar tits (tetas dulces)» y enviarla a comprar juguetes sexuales para él. La cascada de declaraciones llega después de que la portavoz de May dijera el viernes que cualquier conducta sexual indeseable era «completamente inaceptable» y cualquier ministro que actuara de manera inapropiada se enfrentaría a «acciones serias».

Estos días, la prensa británica ha descrito una suerte de cultura del acoso sexual entre los legisladores «tories» y su personal en el Parlamento. El secretario de Estado de Salud, Jeremy Hunt, dijo el domingo que May había pedido a los funcionarios que investigaran si Garnier había roto el código de conducta de los ministros del gobierno. «Estas historias, si son ciertas, son obviamente inaceptables», dijo Hunt a la televisión de la BBC. El Daily Mail publicó el pasado fin de semana que Garnier había admitido las afirmaciones, diciendo: «No lo voy a negar, porque no voy a ser deshonesto».

«La primera ministra fue muy clara cuando respondimos a los informes sobre Harvey Weinstein en las últimas semanas: cualquier comportamiento sexual no deseado es completamente inaceptable, y eso incluye cualquier aspecto de la vida, incluida la política», dijo la portavoz de May el viernes.

La parlamentaria conservadora Anna Soubry ha elogiado la condena de May pero le pide mayor contundencia en las medidas para que no se repitan más casos. «Lo que debe hacer, por supuesto, es proteger a todos los trabajadores en el Palacio de Westminster», dijo el lunes al programa Today de la BBC Radio 4. «Por el momento parece que solo va a tratar aquellas situaciones en las que un miembro de un equipo quiere presentar una acusación contra un miembro del parlamento: debe abarcar a cualquier trabajador que presente un reclamo contra alguien más».

Desde las filas conservadoras se insiste en que la política era vulnerable a estos abusos. Al igual que la industria del cine, es «un entorno donde hay muchas, muchas, muchas personas desesperadas por trabajar y que dependen de otros para conseguir un puesto».

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