Michelle Bachelet: una aliada de los Castro, al frente de los derechos humanos en la ONU

El nombramiento de la expresidenta de Chile Michelle Bachelet como alta comisionada de la ONU para los derechos humanos ha despertado numerosas críticas ante el temor a que su cercanía ideológica a los regímenes de Cuba y Venezuela se traduzca en tibieza hacia los abusos cometidos en esos países.

Representantes de La Habana y Caracas fueron este viernes de los primeros en felicitar a Bachelet, si bien también lo hizo la UE, que dijo confiar en su «fuerte liderazgo» para el cargo.

La embajadora de EE.UU. en el organismo internacional, Nikki Haley, pidió en la víspera a Bachelet que alce su voz ante los abusos en Venezuela, Cuba o Irán y que evite «los fracasos» de la la ONU en materia de derechos humanos. En este sentido, recordó que EE.UU. se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la Naciones Unidas en parte por su pasividad frente a «abusos extremos» en el continente americano, en particular en Venezuela y Cuba.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, cree «un grave error» la designación de Bachelet, dado su «débil compromiso mostrado con los derechos fundamentales en el mundo durante sus dos mandatos presidenciales». Recuerda que «no ha demostrado empatía alguna» con las víctimas de violaciones de derechos humanos en América Latina «e incluso ha confraternizado con gobernantes acusados de violaciones similares», pese a haber sido víctima de la represión en la dictadura de Augusto Pinochet.

En esa línea, la organización de derechos humanos UN Watch, radicada en Ginebra, dijo tener «serias preocupaciones» por el «historial controversial» de Bachelet por su apoyo a «gobiernos que han violado los derechos humanos como el de Cuba, Venezuela y Nicaragua».

Tras la muerte de Fidel Castro en 2016, la entonces presidenta chilena calificó al dictador cubano de «líder por la dignidad y la justicia social».

«Cumpliré con toda mi fuerza y mis convicciones»
De 66 años, la nueva alta comisionada sustituye al jordano Zeid Ra’ad al Hussein, que ha sido crítico con el presidente de EE.UU., Donald Trump, pero también ha impulsado informes sobre violaciones de derechos en Venezuela y ha tenido críticas para Cuba.

Bachelet, que perdió las elecciones frente a Sebastián Piñera en diciembre, fue ratificada este viernes por aclamación de la Asamblea de la ONU a propuesta del secretario general, António Guterres. No es la primera vez que ocupa un puesto en Naciones Unidas, ya que ya había sido directora ejecutiva de ONU Mujeres entre 2010 y 2013.

En un vídeo en Twitter, dijo sentirse «muy honrada». «Cumpliré con toda mi fuerza, toda mi energía y mis convicciones con esa gran tarea que busca dar dignidad y bienestar a todas las personas», aseguró.

Profundamente honrada de anunciar que a partir de septiembre, comienzo una nueva etapa como Alta Comisionada para los Derechos Humanos de ONU. Agradezco la confianza del Secretario General @antonioguterres y de la Asamblea General en el cumplimiento de este importante nuevo rol. pic.twitter.com/5XxhYIksTG— Michelle Bachelet (@mbachelet)

August 10, 2018

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