Misión 2019: evitar que los euroescépticos utilicen fondos europeos para boicotear la UE

El último Eurobarómetro, publicado el miércoles 17 de octubre, muestra un aumento del europeísmo incluso en Reino Unido, donde los partidarios de seguir en la UE superaban a los del Brexit. Sin embargo, cuando se acaban de cumplir 25 años de la entrada en vigor del Tratado de Maastricht que diseñó la actual Unión y su moneda única, el euro, la UE se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su historia en las próximas Elecciones Europeas: por primera vez se espera que los tradicionales bloques centroizquierda y centroderecha europeístas caigan por debajo del 50% y algunas encuestadoras estiman que en torno a un tercio de los escaños serán ocupados por partidos nacional-populistas, que tratan de torpedear desde dentro los valores europeístas y que paradójicamente se han aprovechado de fondos de la Unión para impulsar sus finanzas.

A lo largo de la última década, las instituciones de la UE han reforzado sus anticuerpos para enfrentarse a prácticas abusivas con dinero europeo. Aun así, los partidos euroescépticos y las fundaciones políticas han decidido explotar las oportunidades europeas en lugar de boicotear todo lo relacionado con la Unión. El portavoz del Parlamento Europeo, Jaume Duch, también trata de lidiar con el auge de los partidos populistas y euroescépticos: «No se trata de dar a ciertos países una cantidad determinada de dinero, sino saber en qué políticas invertir. El Eurobarómetro dice que los temas más importantes son el empleo, el crecimiento económico, la gestión de la migración, el cambio climático, medio ambiente y protección social», afirma a ABC. El problema, según el portavoz de la UE, es que para satisfacer estas necesidades los Estados miembros deberían asumir una contribución mayor, pero los países no están dispuestos a gastar más dinero en el presupuesto común una vez que el Brexit se consuma y aleje a la Unión de un contribuyente fundamental como Reino Unido. «Pero el populismo no puede ser la solución a estos problemas», advierte.

Champán y regalos
Desde el lleno de Vistalegre, el partido español VOX, inspirado en los consejos del exasesor de Donald Trump Steve Bannon y el éxito del antiguo Frente Nacional en Francia o la Liga en Italia, aspira a conseguir representación en el Parlamento Europeo gracias a la circunscripción electoral única, lo que supondría un notable estímulo tanto a nivel de exposición pública como para sus finanzas, tal como hizo Podemos en 2014.

Fuente: Parlamento Europeo

Vincenzo Genovese/F. J. Calero
«Es curioso ver cómo algunos partidos antieuropeos cuando entran en el Gobierno moderan su lenguaje, pero en otros países ocurre todo lo contrario: Italia, Hungría y Polonia son diferentes», considera Paul Schmidt, editor del capítulo austriaco del libro «El futuro de Europa – visiones desde las capitales», presentado en el Real Instituto Elcano. Aunque esos partidos van a ser más influyentes, el responsable del apartado español del mismo título, Ignacio Molina (Real Instituto Elcano), cree que será más difícil articular una posición común. «No existe un solo partido euroescéptico, existen veintitantos, cada uno con su sensibilidad. De forma divertida, el partido más euroescéptico extremista húngaro es antieslovaco y el eslovaco, antihúngaro; no va a ser tan sencillo ponerlos en común», agrega.

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En términos de ingresos fijos, cada eurodiputado recibe un salario de alrededor de 6.600 euros netos al mes, 4.400 para gastos de oficina sin justificar y alrededor de 24.000 para asesores. Además, cada parlamentario tiene ingresos mensuales variables (viajes por día) y una pensión de jubilación del 3.5% del salario por un año completo. «El problema real es cómo controlar este dinero: si no va a la sesión plenaria, debería tener menos dinero: si asiste a menos del 51% de los votos en las sesiones plenarias, obtendrá la mitad del recorte salarial. Luego está la partida pensada para gastos de la oficina, como una nueva impresora o iPad, pero que carece de control. Eurodiputados de los verdes y socialdemócratas dicen exactamente «pagué 200 euros por un traje», pero no están obligados a hacerlo. Además, hay muchas personas poderosas de fuera de Europa que financian dando enormes subvenciones a estos partidos y tenemos que evitarlo», dicen fuentes del Parlamento Europeo a ABC.

Según la Declaración 11 del Tratado de Niza de 2001, la financiación de la UE para los partidos políticos europeos no puede utilizarse para financiar, ni directa ni indirectamente, campañas nacionales. «Mientras que los subsidios europeos debían reforzar el sistema político de la UE y abordar el déficit democrático, los euroescépticos han utilizado principalmente sus recursos para apoyar a sus partidos nacionales», escribe Wouter Wolfs, investigador del Instituto de Gobernanza Pública de KU Leuven, para el Foro contra la corrupción y la integridad de la OCDE, donde resalta la evolución de las formaciones euroescépticas desde hace veinte años, pasando del total boicot a una participación muy intensa en las instituciones y elecciones europeas.

En 2016, Morten Messerschmidt, eurodiputado danés del ahora desaparecido Movimiento por una Europa de Libertades y Democracia (MELD) que utilizó fondos europeos para apoyar campañas nacionales, se vio obligado a devolver este dinero. «Con Marine Le Pen, los servicios del Parlamento han demostrado claramente que usaron fondos europeos para trabajar en asuntos nacionales. En ese caso, la ley es que tienen que devolver este dinero», dice la italiana Mercedes Bresso, vicepresidenta del grupo del Partido Socialista Europeo en el Parlamento. Junto con el alemán Rainer Wieland (Partido Popular Europeo), Bresso lideró una propuesta de resolución sobre la financiación de los partidos políticos y las fundaciones políticas a nivel europeo. La oficina antifraude (OLAF) ya ha llevado casos como este a los tribunales. Además, el Comité Europeo de Control Presupuestario descubrió que el grupo Europa de las Naciones y la Libertad, donde se agrupan partidos de extrema derecha como el antiguo Frente Nacional francés, la Liga (Italia), el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ, socio del Gobierno de Sebastian Kurz en Austria) y el Partido de la Libertad (PVV, Holanda), presuntamente gastó ilegalmente 427.000 euros de fondos de la UE en 2016. Lo emplearon en bebidas caras (champagne), cenas y regalos para empleados. La Comisión de Control Presupuestario del Parlamento Europeo (CONT) recomendó recuperar el dinero a partir de un recorte proporcional en futuros fondos para el grupo Europa de las Naciones y la Libertad.

[Fuente: Parlamento Europeo]

«No creo que el Parlamento Europeo esté ahora mejor preparado porque el sistema siempre ha funcionado. Ha destapado fraudes y ahora ha habido un caso en el Tribunal en el que se ha pedido devolver el dinero», dijo Laurin Berresheim, quien prepara el trabajo de Arndt Khon (eurodiputado de los socialdemócratas alemanes) en el Comité de Control Presupuestario. Este organismo supervisa cómo se gasta el dinero europeo: no solo cómo lo emplean miembros de las instituciones, sino también en lo que se refiere a proyectos europeos. Según Gabriel Richard-Molard, asistente de Bresso y que también trabajó en esta moción, «hace diez años no teníamos un registro de transparencia adecuado ni un reglamento eficaz, tampoco una dirección general de finanzas. Tuvimos que adaptarnos, sí, definitivamente estamos mejor preparados que antes».

Para Berresheim, los eurodiputados tienen todas las mismas reglas sobre cómo gastar su dinero; «pero las reglas no deberían ser más estrictas para los representantes de determinado color político: sigue siendo una democracia».

Controles
El 13 de septiembre de 2017, la Comisión Europea adoptó una propuesta para enmendar las normas sobre el estatuto y la financiación de los partidos políticos europeos y las fundaciones políticas europeas y con la que se pretende revisar el actual reglamento de 2014, previo a las elecciones europeas de 2019, para atajar varias lagunas legales. «Las enmiendas propuestas se centran en proporcionar más transparencia, mejorar la legitimidad democrática y fortalecer la aplicación de la ley», según el informe sobre estatuto y el financiación de partidos políticos y las fundaciones europeas redactado por Wieland y Bresso. Esta moción, pendiente de la votación en el plenario, establece que particulares ya no pueden patrocinar el registro de un partido político europeo, solo partidos políticos. «La financiación ahora se vinculará con los resultados reales de las votaciones, haciendo que los partidos políticos europeos sean más europeos», dijo el relator Rainer Wieland en una sesión informativa.

En 2018, según el informe de Bresso y Wieland, se ha asignado un total de 32,44 millones de euros para subvenciones a los partidos políticos europeos dentro del presupuesto de la UE, y 19,32 millones de euros para subvenciones a fundaciones políticas europeas. Un donante puede donar un máximo de 18.000 euros al año, sin embargo, los nombres de los donantes solo deben ser publicados para cualquier donación por encima de los 3.000 euros.

Como se hizo eco el portal especializado «EUObserver», dos partidos ultranacionalistas en el Parlamento Europeo ya no tendrán derecho a recibir fondos de la UE después de no cumplir con las condiciones mínimas. La autoridad independiente que supervisa los partidos y fundaciones anunció a finales de septiembre que la Alianza de los Movimientos Nacionales Europeos (AEMN) y la Alianza para la Paz y la Libertad (APF), donde se encuentra el UKIP británico, uno de los partidos más denunciados por abusos de los fondos europeos, han sido eliminadas de su lista de registro. A este último, ya disuelto, se le impuso la devolución 1,1 millones de euros al Parlamento Europeo por uso indebido de dinero europeo.

El Parlamento Europeo está discutiendo el nuevo marco financiero plurianual para los años 2021-2027, donde está sobre la mesa la opción de otorgar más capacidad económica a la Autoridad para controlar el uso de los Fondos de la UE. «En este momento tenemos tres actores diferentes que verifican el uso de los Fondos de la UE: Dirección General de Finanzas (DGFIN), el Comité Independiente de Personas Eminente y también la Autoridad para los Partidos Políticos Europeos y las fundaciones políticas europeas (EUPPF) (…) Pero aparte de la cuestión de tener una regulación adecuada para evaluar el uso indebido de los fondos europeos para actividades políticas, el punto principal es poder analizar de manera eficiente la forma en que utilizan los Fondos de la UE. Tenemos muy pocos recursos humanos aquí», concluye Bresso.

*Reportaje elaborado durante las jornadas del European Youth Media Days

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