¿Por qué Estados Unidos cambia su embajada en Londres?

Donald Trump ha vuelto a hacer de las suyas con un nuevo desaire al Gobierno de Reino Unido al cancelar su visita que estaba prevista para principios de este año y en la que inauguraría la nueva embajada de Estados Unidos en Londres. El presidente norteamericano ha asegurado que no acudirá a la apertura en protesta porque la administración Obama «malvendió por cacahuetes».

Lo primero es la decisión del cambio de sede ¿Quién la toma y por qué? Según Donald Trump lo hace Obama pero en realidad no es verdad, ya que fue el expresidente George W. Bush en el año 2008 el que acomete este cambio ante la sucesión de amenazas terroristas contra la anterior embajada, situada en uno de los barrios más exclusivos de Londres, Mayfair desde el siglo XVIII. Esta, ya antigua embajada, es una de las más grandes situadas en Europa y desde 2009 fue nombrada edificio de interés arquitectónico, lo que su reforma habría supuesto cientos de millones de euros. Tiene 3.740 metros cuadrados y una superficie total de 25.200 metros y fue
vendida a la empresa Qatari Diar Real Estate Investment Co.,
que forma parte del fondo soberano de Qatar. La cifra nunca salió a la luz, aunque los medios británicos hablaban de aproximadamente unos 500 millones de libras.

La administración Bush se tuvo que gastar 15 millones de euros para reformarla en materia de seguridad ante esos avisos terroristas.

Por eso se decide construir la nueva embajada y trasladarla al barrio de Vauxhall, en la zona de Nine Elms, también centro de Londres, pero al sur del rio Támesis. Una zona en la que según los expertos prima la seguridad, no en vano allí están situadas las sedes de los servicios de inteligencia y espionaje británicos, el MI5 y el MI6.

¿Cómo es la nueva embajada?

El edificio que ha costado unos 750 millones de libras, unos 1.100 millones de euros, ha sido construido en 4 años y desde el exterior da la impresión más que de embajada de fortaleza, con su forma de cubo acristalado y su foso de seguridad. Por supuesto la seguridad, situada en cada una de las 12 plantas del edificio donde trabajaran 800 personas a diario, es su punto fuerte. Con todas las comodidades para los trabajadores, desde jardines hasta bares y restaurantes, en definitiva, una pequeña ciudad.

Infografia de la nueva embajada de EE.UU. en Londres
Estará abierta al público desde el próximo 16 de enero siendo la embajada más cara de la historia. Y lo hará sin la presencia del presidente Donald Trump. En su lugar acudirá al acto de apertura el secretario de estado norteamericano Rex Tillerson. Un acto al que aún no hay confirmada la presencia de ningún miembro del Gobierno británico.

Powered by WPeMatico

A %d blogueros les gusta esto: