¿Por qué recurre Mauricio Macri al FMI?

El presidente de Argentina busca tener un colchón de reservas holgado que le permita amortiguar cimbronazos de la moneda, ataques especulativos, vencimientos de deuda y continuar con su programa de Gobierno. El objetivo económico es estabilizar la situación financiera y cambiaria. El político, mostrar un Gobierno fuerte y recuperar la confianza.

¿Por qué lo hace ahora?

La subida de los tipos de interés de Estados Unidos provocó, como con otras monedas, el desplome del peso. Los últimos días se produjo una «corrida cambiaria» que hizo temer un escenario brusco de turbulencias y problemas de fluidez de la moneda. Los argentinos salieron a comprar dólares y Macri temió una estampida de divisas incontrolada que desembocara en una crisis. A eso, hay que sumarle los vencimientos de 44.000 millones de dólares antes de diciembre.

¿Está en riesgo la gobernabilidad y se justifican las comparaciones con las crisis del 2001?

-La gobernabilidad no está en riesgo. El Gobierno y Argentina están en problemas pero no están dadas las condiciones, ni económicas ni políticas, que pudieran provocar la caída del Gobierno. La oposición peronista (el kirchnerismo no tiene fuerza y es residual) no quiere un «revival» del 2001. En rigor, no tiene ningún sentido establecer similitudes con aquella crisis. La Argentina de hoy tiene una deuda inferior a la de buena parte de los países vecinos (en torno al 50 por ciento del pib), los bancos tienen fluidez en la caja y las reservas del Banco Central no están en peligro. El país honra sus compromisos y la cesación de pagos no está en el horizonte.

¿Cómo será «la línea de crédito» del FMI a Argentina?

El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, negocia el modelo de crédito en Washington. Las conversaciones se extenderán por varias semanas y definirán el monto y los detalles. Si se quiere dar señal de fortaleza Argentina apuntará a no menos de 30.000 millones de dólares aunque algunas voces elevan la cifra a 50.000 .En principio se baraja la modalidad conocida como «stand by» o entrega por tramos en función del cumplimiento de las metas.

¿Qué condiciones le pone el FMI a Argentina?

Eso es lo que más preocupa a los argentinos. El Fondo va a exigir reformas estructurales y el cumplimiento de metas que inevitablemente se traducirán en más ajuste. Informes previos a la solicitud del crédito del FMI advertían de la necesidad de terminar con el déficit público y reducir sueldos y pensiones. La disminución de un aparato del Estado enorme y una reforma laboral urgente, son algunos de los principales desafíos para un Macri que debe empezar a apretarse el cinturón en su propia casa y no tiene mayoría en ninguna Cámara. Los proyectos de obras públicas, obsesión justificada del Gobierno, ya han sufrido la tijera y el “gradualismo”, seña de identidad de Macri, tendrá que comenzará a formar parte de la historia.

¿Por qué los argentinos tienen una imagen tan negativa del FMI?

-Los argentinos consideran que el FMI es responsable de buena parte de sus crisis. La más reciente, la del 2001, la tienen fresca en la memoria y no se la perdonan. Le reprochan al Fondo haber celebrado las políticas económicas de los años 90 que terminaron en un estallido social y la mayor depresión de su historia. El ex presidente Fernando de la Rúa, responsabiliza al FMI de la caída de su Gobierno por cortarle de cuajo el crédito al no poder cumplir las metas acordadas. Buena parte de los argentinos mira al FMI como un vampiro que en lugar de traer bienestar y alivio le chupa la sangre cuando más necesitan una transfusión.

-¿Qué pasa a partir de ahora?

-Habrá que esperar en cuánto queda finalmente el dólar. La subida de la bolsa, de seis puntos y la aprobación de una ley que suprime la presencia de representantes del Gobierno en los consejos de Administración de grandes empresas, aplicada en kirchnerismo, fueron una señal positiva para los mercados. También el veto anunciado de Macri si el Senado da luz verde a un proyecto para impedir la actualización de las tarifas de la energía. En cualquier caso, la inflación, el dolor más intenso para el bolsillo de los argentinos, seguirá haciendo mella y el crecimiento se verá reducido. El Gobierno tendrá que administrar la devaluación y tratar de hacer la mayor parte del trabajo sucio antes del próximo año que hay elecciones presidenciales.

¿Cuál debería ser el valor del dólar?

El dólar estaba demasiado barato. La mayoría de los analistas considera que 22 pesos está más cerca del valor real pero que éste no es el definitivo y debería aumentar algo más

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