Trump no descarta utilizar «opciones nucleares» para defenderse de Corea del Norte

La última provocación de Corea del Norte al detonar la bomba de hidrógeno más potente hasta la fecha, ha desatado la condena de la comunidad internacional, incluidas China y Rusia, si bien ambas naciones siguen defendiendo las opciones diplomáticas para «evitar el caos» en la península de Corea. El aumento de la tensión en la zona ha hecho que Suiza, país tradicionalmente neutral, se ofrezca para albergar negociaciones con el régimen de Kim Yong Un.

Por su parte, desde Corea del Sur han lanzado misiles de advertencia y han efectuado ejercicios militares con fuego real mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recalcado el domingo que «defenderá su patria, territorios y a sus aliados» utilizando «todas las capacidades diplomáticas, convencionales y nucleares» a su disposición, después del último ensayo nuclear efectuado el domingo por Pyongyang y que ha supuesto un punto de inflexión en la escalada militar del régimen norcoreano en los últimos diez años.

El lunes, Corea del Sur ha anunciado el despliegue de cuatro lanzamisiles THAAD en una base al sur del país que se suman a las dos lanzaderas ya instaladas hace meses. Asimismo, el Ministerio de Defensa surcoreano ha asegurado que ha detectado señales de que Pyongyang está planeando llevar a cabo más lanzamientos de misiles balísticos, entre los que se incluiría un misil balístico intercontinental.

El domingo, Corea del Norte ha dado un nuevo paso en su desafío al mundo y ha anunciado y confirmado la detonación de la bomba de hidrógeno más potente efectuada hasta el momento. Las autoridades norcoreanas han asegurado además que el mortal artefacto puede ser acoplado a un misil intercontinental, lo que significa que podría alcanzar territorio estadounidense.

La bomba, 100 veces más potente que la lanzada en Hiroshima, es aún más potente y destructiva que una atómica y es la sexta prueba nuclear que efectúa el régimen comunista en la última década. Las bombas de hidrógeno pueden ser más pequeñas y al mismo tiempo producir una devastación mayor que las armas tradicionales.

Los expertos afirman que hacer que sean lo suficientemente pequeñas para que puedan acoplarse en un misil es una tarea desafiante y aunque no hay manera de comprobar si es cierto que Corea del Norte ha sido capaz de avanzar en esa tecnología, la suposición con la que trabajan es que sí es cierto qua la tengan o que estén cerca de obtenerla.

Las bombas de hidrógeno, también conocidas como ‘bombas H’ son artefactos termonucleares de hidrógeno que usan la fusión, el mismo proceso que potencia al sol. Los ‘isótopos’ «pesados» del hidrógeno se ven obligados a liberar un golpe cientos o miles de veces más potente que las armas nucleares que han sido lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunía el lunes de urgencia para analizar la situación en la región, el desafío militar y el riesgo que supone para el planeta las amenazas norcoreanas e implementar las medidas que puedan obligar a Kim Jong Un a dar marcha atrás a un conflicto que puede acabar en un enfrentamiento militar a gran escala.

Estados Unidos ya ha advertido que podría suspender relaciones comerciales con cualquier país que de ‘oxígeno’ a Corea del Norte y esto incluye a China de manera muy particular, ya que el 80 por ciento de las exportaciones de Pyongyang son al gigante asiático, que es el único país capaz de ahogar la economía norcoreana. Sin embargo, y hasta la fecha, Pekín ha apoyado las últimas sanciones de la ONU al régimen de Kim Jong Un pero sigue siendo el socio comercial clave para la nación norcoreana.

«Respuesta militar gigantesca»
El responsable de Defensa estadounidense, James Mattis, decía el domingo que no buscaban «la aniquilación total de un país (Corea del Norte)» aunque añadía que tenían «muchas opciones para hacerlo» en referencia a una respuesta militar en la que ya se habla incluso de opciones nucleares.

Trump ha mantenido el domingo una conversación telefónica con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, en la que ambos han condenado «las continuas acciones desestabilizadoras y provocadoras» de Pyongyang, reiterando sus compromisos bilaterales a nivel de defensa, según ha informado la Casa Blanca.

James Mattis, ha advertido de que cualquier ataque norcoreano sobre Estados Unidos o sobre sus aliados tendrá una «respuesta militar gigantesca«». El general decía el domingo que no buscaban «la aniquilación total de un país (Corea del Norte)» aunque añadía que tenían «muchas opciones para hacerlo» en referencia a una respuesta militar en la que ya se habla incluso de opciones nucleares.

El ensayo ha sido condenado por la práctica totalidad de la comunidad internacional, y el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha recalcado que «supone un grave incumplimiento de las obligaciones internacionales de la República Popular Democrática de Corea» y que «socava los esfuerzos internacionales de no proliferación y desarme nuclear».

El presidente del Consejo Europeo Donald Tusk se ha manifestado a favor de endurecer las sanciones contra el régimen de Kim Jong Un y Francia, Reino Unido y España se han sumado también a las condenas y consideran la actuación de Corea como un inaceptable desafío a la paz.

China no detecta material radiactivo

La Agencia de Seguridad Nuclear de China ha afirmado el lunes que no ha detectado material radiactivo en la zona de la frontera con Corea del Norte tras el sexto ensayo nuclear realizado la víspera por el régimen que lidera Kim Jong Un.

Las estaciones de seguimiento situadas en catorce puntos geográficos a los largo de cuatro provincias no han encontrado indicios de impacto al Medio Ambiente o a la población china, según ha contado en un comunicado publicado en su página web oficial el organismo chino.

Tanto China como Rusia han apostado por fomentar la desnuclearización de la región y coinciden en que resulta imprescindible «evitar el caos».

Los líderes de ambas naciones, Xi Jinping y Vladimir Putin, respectivamente, han coincidido en coordinar las acciones de Moscú y Pekín en la esfera internacional. Según el ministro de Exteriores ruso, Sergei Peskov, Putin «por el momento» no tiene previsto hablar con Kim Jong Un, y ha recordado que Rusia defiende una solución diplomática a esta la situación ante la falta de resultados de la imposición de sanciones.

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