Una «exconejita» Playboy pide al juez romper su silencio sobre una relación con Trump

Karen McDougal, una antigua conejita de Playboy que asegura haber mantenido una relación con Donald Trump, ha presentado una demanda para que se la libere de un acuerdo legal alcanzado en 2016, en plena campaña electoral, para que guardara silencio sobre sus tórridos encuentros.

Sigue así los pasos de la actriz porno Stephanie Clifford, conocida por el nombre artístico de Stormy Daniels, que este mismo mes promovió una acción legal para romper un acuerdo de confidencialidad firmado por el abogado de Trump y poder hablar de su «affaire» con el inquilino de la Casa Blanca. El actual inquilino de la Casa Blanca niega haber mantenido estas relaciones.

En el caso de la modelo Karen McDougal, su demanda es contra American Media Inc. (AMI), la compañía propietaria de «The National Enquirer», una revista de cotilleos que le pagó 150.000 dólares y cuyo director ejecutivo es David Pecker, un amigo del actual presidente estadounidense, según recoge el diario «The New York Times».

La cifra es algo superior a la que el letrado de Trump, Michael Cohen, pagó a la «porno star» Stormy Daniels, que recibió 130.000 por mantener la boca cerrada.

Las dos mujeres sostienen que sus respectivos acuerdos son nulos y tratan de salvar las cláusulas que establecen que las disputas entre las partes se solventen en procedimientos de arbitraje secretos, y no en los tribunales y a la vista de la opinión pública.

La demanda de McDougal, presentada en el Tribunal Superior de Los Ángeles, en California, señala que Cohen estaba secretamente implicado en sus conversaciones con la A.M.I. y que la compañía editora y el abogado de la modelo en ese momento la engañaron sobre el acuerdo, informa el periódico neoyorquino. Ella asegura, además, que tras hablar el pasado mes con el periódico «The New Yorker», que había obtenido unas notas suyas sobre Trump, A.M.I. advirtió de que «cualquier otra revelación rompería el contrato de Karen» y «causaría considerables perjuicios económicos».

«Comía un filete y luego teníamos sexo»
En un correo electrónico enviado a «The New York Times», su nuevo abogado, Peter Stris, acusa a la editora de «un esfuerzo en múltiples facetas para silenciar a Karen McDougal». «La demanda presentada hoy busca restaurar su derecho a su propia voz», añade.

La relación con Donald Trump habría comenzado en 2006 tras conocerse en la «mansión Playboy». Según las ocho páginas manuscritas de McDougal que en su día publicó «The New Yorker», la modelo señala que sus encuentros sexuales con Trump tuvieron lugar en un bungaló del hotel Beverly Hills, precisamente el mismo donde el hoy presidente se reunía con Stormy Daniels. McDougal afirma que le ofreció dinero tras su primer encuentro, pero que ella lo rechazó. «Siempre que volaba a Los Ángeles, nos veíamos en el mismo sitio. Y venía mucho», destaca en su testimonio. La ex conejita daba incluso algunos detalles de las citas: «Comía un filete con puré de patatas y luego teníamos sexo», contaba.

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