Carmena apadrina una cordera del rebaño de la Casa de Campo y reivindica la conexión entre campo y ciudad

EUROPA PRESS

  • La alcaldesa de Madrid afirmó que “las grandes capitales del mundo” cuentan con sus rebaños de ovejas.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, visitó este martes el rebaño de ovejas establecido en la Casa de Campo y apadrinó una de sus corderas, al tiempo que reivindicó la conexión entre el campo y la ciudad.

En declaraciones a los medios, Carmena afirmó que “las grandes capitales del mundo” cuentan con sus rebaños de ovejas, como descubrió en Ginebra, cuando fue relatora de Naciones Unidas, ya que en el Palacio de las Naciones “había un rebaño de ovejas que se encargaba de cortar la hierba”.

La alcaldesa destacó que la conexión con el campo es una de las “alternativas” más importantes de “todas las grandes ciudades”. “La ciudad y el campo tienen que estar completamente relacionados, en la ciudad hay que vivir el campo y en el campo tienen que tener muchas cosas que tenemos en la ciudad”, afirmó Carmena.

La regidora recordó al primer urbanista, Cesar Cort, concejal del Ayuntamiento de Madrid en la época de Alfonso XII, quien “tuvo una gran visión”, ya que escribió “la ciudad ruralizada y el campo urbanizado”. “Él vio un poco por dónde iba a ir el siglo XXI, el siglo XXI tiene que ir por encontrar esa conexión entre el campo y la ciudad”, recalcó la alcaldesa, para agregar que en el Ayuntamiento hacen “lo posible” para que se produzca utilizando sus espacios verdes.

En este sentido, comentó que el Ayuntamiento tiene la voluntad de crear en la Finca de Torre Arias una granja-escuela.

600 ovejas

El rebaño de la Casa de Campo es el compromiso adquirido por el Ayuntamiento con la asociación Trashumancia y Naturaleza para recuperar la presencia de un rebaño en el jardín histórico, expolicó el asesor de Medio Ambiente del Ayuntamiento Ramón Linaza.

Integrado por hasta 600 ovejas, Linaza señaló que el rebaño es “un recurso cultural y educativo muy importante para acercar la naturaleza a la ciudad”.

Además, las ovejas “trabajan como bomberas” al pastar, abonan el suelo y contribuyen a la biodiversidad, porque en su aparato digestivo llevan simientes de otros ámbitos.

Para ello, el área de gobierno de Medio Ambiente y Movilidad ha adjudicado el contrato para la gestión de los pastos de la Casa de Campo a la cooperativa Los Apisquillos, de Puebla de la Sierra, que cuenta con ovejas trashumantes de una raza en peligro de extinción, la rubia del molar, y de la negra castellana.

Se trata de una gestión estacional, de octubre a junio, por un periodo de dos años, prorrogable por otros dos, en los que la cooperativa deberá abonar al Ayuntamiento la cantidad de 5.795 euros.

Vigiladas

El rebaño está guarecido en los rediles durante la noche y durante el día permanece vigilado para impedir su acceso a zonas de regeneración forestal y conseguir una rotación de las ovejas por las partes pastoreables del parque forestal, cuya superficie estimada es de 954 hectáreas.

Este área se encuentra cerrada al tráfico, pero se puede acceder a la misma en bicicleta o a pie, y es la zona “menos urbana y menos antropizada” del parque, según su conservador, Paco Pachón.

Además, la cooperativa de Los Apisquillos, junto con la asociación Campo Adentro, ha lanzado la campaña Adopta una oveja de la Casa de Campo, con la que se puede apadrinar una oveja o una cordera, que son las que se apartan para tener crías.

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