Cinco grandes obras para ganar espacio peatonal en Barcelona hasta 2018

ISABEL SERRANO/ MARINA LOPERENA / PURI CARO

  • Barcelona debe incrementar hasta los 250.000 desplazamientos a pies al día, en cumplimiento del Plan de Movilidad Urbana 2015-2018.
  • Las cinco grandes obras afectan la calle Pere IV, la Meridiana, la avenida Princep de Astúries, la zona del Hospital Clínic y la supermanzana de Sant Antoni.
  • Principalmente se reducen carriles a la circulación de coches y se amplían aceras para ganar espacio para los peatones.
  • ULISES: El coste y dificil acceso a la vivienda, el principal problema urbano actual.
  • Los ciudadanos piden más zonas peatonales y para bicis, pero no quieren peajes.

Según la oleada de otoño de Ulises, el segundo gran problema para un 39% de barceloneses es la contaminación, y el tráfico y los atascos preocupan a un 22% de los ciudanos.

Precisamente, el Plan de Movilidad Urbana 2015-2018 (PMU) del Ayuntamiento de Barcelona, aprobado por el gobierno de Xavier Trias, se fijó el objetivo de incrementar un 10% los desplazamientos a pie por Barcelona respecto al 2011, es decir 250.000 desplazamientos más al día y pasar de uno cuota del 31,9% al 35,1%. 

La vigencia del plan finaliza en un año y las actuaciones municipales para conseguir estos objetivos se centran actualmente en 4 grandes obras en la ciudad: la superilla de Sant Antoni, la transformación de Pere IV, retomar la reforma del Paral.lel y remodelar la avenida Príncep de Astúries.

Sant Antoni, nueva supermanzana

El Ayuntamiento de Barcelona apuesta por ganar la calle para las personas. Una de las primeras implantaciones es la supermanzana de Sant Antoni, que tiene como objetivo recuperar 26.000 metros cuadrados de espacio público.

El objetivo principal es la pacificación de la calle Tamarit i de Comte Borrell. Esta actuación se llevará a cabo en dos fases. La primera, que empezará este mes de noviembre, afectará los tramos de Compte Borrell y Tamarit que se encuentran en el perímetro del Mercado de San Antonio. El objetivo es transformar este cruce en una plaza pública de más de 10.000 metros cuadrados.

La segunda etapa, que se calcula que empezará el agosto del 2018, actuará sobre Compte Borrell, entre Gran Via y Florida Blanca y sobre Tamarit, entre Viladomat i Calábria. Así, el año 2019 los vecinos del barrio de Sant Antoni, habrán recuperado 26.000 metros cuadrados que actualmente se destinan a vehículos.

Paralelamente, las obras del mercado de Sant Antoni llegan a sus últimos seis meses, que supondrá ganar 6.000 metros cuadrados de espacio público que será para la recuperación de antiguas plazas del mercado.

Avenida Príncep de Astúries, dos carriles menos de circulación

Sant Gervasi i Gràcia empezarán en febrero de 2018 la remodelación de la avenida Príncep de Astúries que eliminará dos carriles de calzada, de los cinco que tiene actualmente (tres para vehículos y uno en cada sentido para autobuses). Así, uno de los carriles eliminados se destinará a ampliar la acera y el otro a una zona de aparcamiento para motos y personas con discapacidad y a un espacio para contenedores.

Con estas reformas – las obras durarán un año- las aceras pasarán de tener 2,2 metros de ancho a 4,5 metros. Supondría pues, la recuperación de más de 2.100 metros cuadrados de acera. Paralelamente, se renovará mobiliario y se plantaran nuevos arboles en la calle. La propuesta tiene en cuenta las peticiones de los vecinos de la calle, que reclaman mejores condiciones para los peatones.

Ahora, la calzada tiene cinco carriles en total: tres para vehículos -uno ascendente y dos descendentes- y uno en cada sentido para autobuses. Con la remodelación, la avenida pasará a tener solamente tres carriles, dos en sentido descendente -uno para autobús y otro para coches- y un único carril en sentido ascendente compartido para coche y bus. Las modificaciones que comprenden desde la plaza Lesseps y la Via Augusta cuentan con un presupuesto de 4.856 millones de euros por parte del Ayuntamiento de Barcelona.

Pere IV, un solo carril para coches

Una de las obras públicas más ambiciosas es la reurbanización de la calle Pere IV, entre las calles Zamora y Rambla de Prim. Una obras que finalizaron en julio que han transformado totalmente la imagen de la calle Pere IV, que ha dejado de ser una vía de comunicació básica y secundaria con aceras muy estrechas y un asfalto en un avanzado estado de degradación.

El Ayuntamiento de Barcelona finalizó hace tres meses la primera fase de las obras de reurbanización del tramo de la calle Pere IV comprendido entre las calles de Roc Boronat y Bilbao, en el distrito de Sant Martí, para transformarlo en un entorno pacificado y con prioridad para el peatón y la bicicleta. Este tramo se configura como una calle de sentido único para vehículos en dirección Besòs, con uso preferente para vecinos y servicios.

El presupuesto de licitación ha sido de 7.100.899,11 euros y se ha actuado sobre un total de 559 metros de longitud. La calle, que antes tenía tres carriles de circulación, es ahora de sentido único -dirección Besòs- e incluye un carril de circulación y otro, en el lado mar, de servicios destinado a zonas de carga y descarga, aparcamiento de motos y otros servicios.

La transformación de la calle Pere IV continuará a principios de 2018 en el tramos que va de Rambla de Prim-Selva de Mar y que contarán con un presupuesto de 12 millones de euros.

La avenida Meridiana, futura transformación en un eje cívico

El Ayuntamiento de Barcelona ha ubicado un carril bus de entrada en el centro de la avenida Meridiana y uno de salida a la derecha entre Rio de Janeiro y Fabra i Puig para agilizar la circulación del transporte público y adaptar la vía a su futura transformación en un eje cívico.

La actuación forma parte del proceso de pacificación de la avenida y su conversión en un eje cívico que priorice peatones, transporte público y espacios verdes y de ocio, y pretende promover el uso del transporte público e ir reduciendo el tráfico rodado.

Antes de decidir qué propuesta de reforma se ejecutará finalmente, que incluyen la opción de elimninar un carril de entrada a la ciudad entre Fabra i Puig y Aragó, el ayuntamiento continúa trabajando en medidas a corto plazo para mejorar la movilidad y la seguridad en la avenida -como en los espacios de refugio para peatones en diversos puntos-, y medidas en el proyecto definitivo que se consensúe en la mesa de participación.

Prevé finalizar en el tercer trimestre del año la ampliación de la acera de la esquina entre Meridiana y Fabra i Puig, el nuevo paso de peatones entre la estación de Sant Andreu Arenal y el parque de Can Dragó, con el objetivo de tenerlo finalizado en diciembre.

Pacificar el entorno del Hospital Clínic  

El Ayuntamiento de Barcelona ejecutará en los próximos meses las obras de mejora del entorno del Hospital Clínic, en el distrito del Eixample, que comportará afectaciones en las calles Villarroel y Rosselló, y la construcción de una plaza en la confluencia de ambas vías.

La mayor repercusión de los trabajos se dará en la movilidad a pie al entorno del centro hospitalario, ya que se reducirá la calzada para ampliar la zona de peatones del lado de la calle Rosselló. Se instalarán jardineras y parterres elevados, así como asientos, para dar forma a este nuevo espacio sin tráfico rodado.

El consistorio ha previsto una reforma de mayor envergadura en la zona, de la que estas obras son sólo una parte, que comenzará a ejecutarse a finales de año y afectará, por un plazo previsto de siete meses, el tramo de la calle Villarroel entre las calles Provença y Còrsega, y el de la calle Rosselló entre Villarroel y Comte d’Urgell, donde se restringirá el tráfico a vecinos, servicios y motocicletas.

La inversión de 1,4 millones de euros servirá para mejorar el pavimento de las aceras, incrementar el verde urbano y cambiar la iluminación pública: se instalarán luces de led doble para alumbrar la calzada y la acera, se renovarán los adoquines y se colocará más vegetación, a la vez que se repintará la señalización.

¿Qué el lo que más preocupa a los barceloneses?

Josuem. 24 años. Barcelona.

Josuem, 24 años: “Mi gran preocupación actualmente es la contaminación. Ver la gran cantidad de coches que circula por Barcelona me impacta y me inquieta. Además, son pocas las personas que al comprar un  coche nuevo tienen en cuenta este factor. Necesitamos una mayor concienciación”. 

Maria Gil. 64 años. Barcelona.

María Gil, 64 años: “Últimamente veo una ciudad más sucia tanto en el centro como en mi barrio. Los contenedores de basura considero que afean un montón  las calles, además de generar malos olores. El turismo no me agobia porque la ciudad es muy grande. Además, nos da trabajo  a los barceloneses”.

Carlos Mario Colomar. 75 años. Barcelona.

Carlos Mario Colomar, 75 años: “Las aceras están peor que las carreteras tanto  en el centro de la ciudad como en los barrios. En cambio, el transporte público es muy accesible para personas en silla de ruedas como yo. El turismo enriquece a esta ciudad, eso sí, pediría más mano dura contra los visitantes más incívicos”.

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