El Ebro inunda más de 3.000 hectáreas de huerta en Fuentes y Osera

EUROPA PRESS

  • La crecida extraordinaria del río Ebro ha inundado más de 3.000 hectáreas de huerta en los municipios zaragozanos de Fuentes y Osera, si bien los cascos urbanos de ambas poblaciones se mantienen intactos y la riada no ha causado otras afecciones a los vecinos.

En declaraciones a Europa Press, la alcaldesa de Fuentes de Ebro, María Pilar Palacín, ha indicado que para la población “no hay ningún problema”, dado que el casco urbano “está a bastantes kilómetros del río”, pero la huerta “ha quedado absolutamente anegada”.

“Calculamos que estarán anegadas entre 2.000 y 3.000 hectáreas” en este municipio y como se rompió la mota “no sabemos qué otras afecciones hay debajo del agua” en caminos, infraestructuras de riego y acequias, ha afirmado.

Al romperse la mota en la huerta alta, en el principio del término municipal, ya no se pudieron tomar otras medidas para proteger los campos, ha manifestado, al estimar que “era de prever que tal y como venía el río se nos iba a reventar la mota en algún sitio” en las poblaciones de la Ribera Baja.

Ha recordado que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) reparó estas defensas tras la riada de 2015, pero “arriba -en la Ribera Alta- aguantan bien porque hay que salvaguardar poblaciones, pero aguas abajo, excepto en Pina y Quinto, el resto no tenemos problemas en los cascos urbanos porque están lejos del río, pero nuestras huertas se arruinan” y los vecinos tienen la sensación de que “se sacrifican”.

Por otra parte, Palacín ha observado que la población de la ribera ya “conoce su río y sabe que esto es peligroso”, si bien el consistorio recordó en un bando la necesidad de no acercarse a la ribera porque “es peligroso”. “No es el momento más apropiado para acercarse al río, aunque entiendo que es un espectáculo verlo, pero se corren riesgos que hay que valorar”, ha advertido.

“PÉRDIDAS CONSIDERABLES”

La población en Osera de Ebro tampoco corre peligro, ya que el casco urbano “está alto”, ha detallado su alcalde, José Luis Périz, lamentando que “las huertas están todas llenas de agua” y no saben si las motas han aguantado o no porque “ha subido el nivel del agua y rebosa por encima”.

“Estarán dañadas, si no el cien por cien, el 90 por ciento de las motas seguro”, ha calculado, para agregar que en Osera se han inundado unas mil hectáreas. “Mucha gente no tenía sembrado, pero sí el abono y la tierra preparada, las pérdidas en agricultura serán considerables y en infraestructuras hasta que no se vaya el agua no veremos los daños que ha causado”.

Ha opinado que esta crecida es “como mínimo igual que la de 2015, porque ha anegado la misma superficie que entonces”, si bien ha observado que el agua “no ha venido tan pronto como ese año, sino más pausada, ha subido poco a poco y la anterior fue más de pronto”, lo que ha podido reducir los daños.

También en Osera se ha aconsejado a los vecinos que no se acerquen a la huerta ni a los caminos próximos al río, aunque el alcalde ha subrayado que en estas poblaciones “la gente está concienciada, por desgracia, como lo sufrimos tan a menudo no se arriesgan a acercarse al río”. “La suerte que tenemos es que la población no corre peligro por inundación, serán daños económicos, pero no habrá daños personales”, ha concluido.

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