Janet Sanz: “El 155 no deja en suspenso ningún gran proyecto de Barcelona” hasta el 21-D

ISABEL SERRANO

  • La regidora de Urbanismo, Ecología y Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, ha asegurado que trabajan en la lógica de que la aplicación del 155 finaliza el 21-D.
  • Advierte de que si afecta a la ciudad, “nosotros lo denunciaremos”.
  • En un análisis del estado de la ciudad, Sanz asegura que han conseguido poner un debate muy importante en Barcelona: ¿Qué pasa en nuestro espacio público?
  • Janet Sanz alerta de que cada año mueren 700 personas de forma prematura en Barcelona por la elevada contaminación.
  • El coste y el difícil acceso a la vivienda es el principal problema urbano actualmente en España.

La quinta teniente de alcalde y regidora de Movilidad, Urbanismo y Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, analiza el estado de la ciudad y los principales problemas de Barcelona teniendo en cuenta los datos que revela el estudio sociológico Ulises, realizado por MyWord para 20minutos y con el patrocinio de Ibercaja publicado el 6 de noviembre pasado. Según este estudio, entre los aspectos que más preocupan a los barceloneses se sitúan la contaminación del aire y la excesiva presencia de turistas.

Entre los principales problemas de la ciudad encontramos la contaminación y el tráfico. Desde gobierno municipal se han tomado medidas concretas para pacificar el tráfico, aumentar el carril bici, incrementar los espacios para peatones… ¿Cree que la ciudad está experimentando la transformación que deseaban?

Nuestro princial objetivo es garantizar la salud de los barceloneses, por ello nuestras actuaciones prioritarias son potenciar modelos alternativos al coche para moverse por la ciudad: en transporte público, en bici o a pie. Creo que las actuaciones que estamos llevando a cabo son inéditas en Barcelona y pienso que estamos desarrollando correctamente una serie de actuaciones sabiendo que son de largo recorrido, que no serán inmediatas. Por citar ejemplos concretos, al entrar en el ayuntamiento teníamos 100 kilómetros de carril bici en toda la ciudad y ahora estamos por encima de los 200 kilómetros en los dos años y poco que llevamos en el gobierno.

Otro objetivo de legislatura es el transporte público, por ello hemos hecho posible que barrios como el de la Marina, que llevaban 30 años esperando la llegada del metro, dispongan de esta conectividad real y factible en verano de 2018. O la nueva red de autobuses, que empezó a impulsar el alcalde Jordi Hereu, y que ahora estamos implementado la cuarta y quinta fase que son las más complicadas y son las diseñarán el trazado final de la red de autobuses en Barcelona. También hemos recuperado los buses de barrio que se habían suprimido durante el mandato de Xavier Trias.

¿Cree que los ciudadanos han entendido el proceso de transformación?

Sí, es más creo que lo más importante es que hemos puesto sobre la mesa un debate muy necesario: ¿Qué pasa en nuestro espacio público?. El espacio público en Barcelona es escaso, hay que gente que nos exige más espacio para vivir y la realidad es que más del 60% del espacio público está dedicado a que pasen coches o a que aparquen coches. Hemos demostrado que con una organización diferente de la calles y del espacio público es posible el cambio y que se deje de utilizar el coche.

Le cito una cifra alarmante, el último informe de Salud Pública municipal revela que por primera vez e cáncer de pulmón es la principal causa de muerte prematura en las mujeres, y este indicador es una alerta porque refleja que la contaminación hoy en Barcelona mata a unas 700 personas cada año de forma prematura. Todas nuestras medidas van encaminadas a evitar estas muertes prematuras, y para ello el trabajo no debe ser solamente del Ayuntamiento de Barcelona, es necesaria la implicación del resto de instituciones.

Una de las alternativas para ofrecer más espacio público son las supermanzanas. No se han superado las críticas por la del Poblenou y ahora pondrán en marcha la de Sant Antoni. Son dos zonas de Barcelona objetivamente muy diferentes. Qué han aprendido de la experiencia del Poblenou y no repetirán en Sant Antoni?

Todo el proyecto de transformación del espacio público y del espacio urbano es un debate que se ha de tomar muy en serio. El programa de supermanzanas nos lo han pedido otras ciudades para compartirlo como es el caso de Buenos Aires donde pronto se inaugurará un proyecto a partir del modelo de Barcelona.

Evidentemente somos conscientes de que una propuesta de transformación tan importante siempre genera pros y contra, y nunca hemos dejado de lado las críticas, las hemos entomado. Lo que hemos hecho en todo el proceso de Poblenou es aprender y mejorar el proyecto. Una de las claves ha sido descubrir que cada uno de estos procesos altera hábitos que están muy arraigados y por ello necesitamos mucha pedagodia, mucho proceso de participación y de escucha activa. Esto que en Poblenou se intentó hacer, en Sant Antoni se ha hecho.

Otro de los principales problemas de los barceloneses es el turismo y la masificación en algunas zonas de la ciudad pero en cambio es uno de los motores económicos de la ciudad. Cuál es el modelo del equipo de gobierno para cambiar de modelo turístico, huir del low cost e ir hacia un turismo cultural, de negocios, y sostenible.

Apostamos claramente por un modelo de turismo sostenible que sea compatible con una ciudad donde vive gente, y donde los ciudadanos tengan  la capacidad de desarrollar con garantías su día a día y poder vivir, porque las lógicas especulativas dificultan por ejemplo el acceso a la vivienda. Ese es nuestro modelo y en ello radica nuestro plan estratégico.

La ciudadanía sitúa el turismo como una de las principales preocupaciones en Barcelona. En todas las preguntas que formulamos, uno de los principales problemas es el turimo. Y es que en cinco años llevábamos un crecimiento exponencial de licencias de turismo con un incremento de 20%, es una barbaridad, porque quiere decir que más del 50% de la oferta turística de Barcelona se concentra en el 17% del territorio de Barcelona. 

Uno de los objetivos del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos, el PEUAT, es esponjar estas zonas de concentración y trasladar a ofera turística a zonas alejadas del centro de la ciudad. ¿Estas zonas atraen a los inversores turísticos como estaba previsto?

Barcelona siempre atrae a inversores. Tenemos unos 12 informes favorables para hacer proyectos, que aún no se han transformado en licencias, en las zonas más periféricas. Nosotros lo que establecemos son límites, porque en Barcelona la capacidad de crecimiento hotelero no puede ser ilimitada. A día de hoy tenemos más de 30 millones de visitantes, 20 millones de pernoctaciones al año en hoteles… son números excesivos. Defendemos que capacidad de crecimiento sí, pero limitada, y por ello el PEUAT tiene un límite en 11.000 plazas nuevas en Barcelona, donde protegemos toda la zona centro, y abrimos una zona periférica donde se permite el creciemiento: por ejemplo en La Sagrera, donde con todo el proceso de transformación del AVE, se puede plantear una zona de crecimiento hotelero pero con un crecimiento equilibrado.

Otro ejemplo, no vamos a permitir que edificios que hasta ahora estaban destinados a vivienda se transformen en alojamientos turísticos. Esto es una novedad que ciudades como Palma, o San Sebatián están adaptando. El PEUAT respondía a eso a una necesidad de esponjar y de preservar y proteger la vivienda. Incluso el propio sector del turismo veía con preocupación que se estaba construyendo una burbuja que podía poner en peligro el mismo sector. El PEUAT nos ayuda a preservar la ciudad, porque así prevervamos el propio sector económico. Si la ciudad se convierte en un parque temático ¿quién la visitará?

Otros de los puntos polémicos en la ciudad es la regulación de terrazas. Cómo está la negociación en estos momentos con el sector de restauración?

Nosotros siempre hemos dicho que la ordenanza de terrazas que tenía la ciudad, heredada del anterior gobierno de CiU con el apoyo del PP, era una chapuza y que la queríamos transformar. A partir de aquí encontrar un equilibrio entre las exigencias de cada uno de los sectores está resultando complicado. Hemos de ser capaces de mantener terrazas -porque forman parte del paisaje urbano y porque a los barceloneses nos gustan y somos usuarios- con la movilidad en determinadas zonas donde la presión de terrazas es muy elevada y donde no puede pasar una persona con un carrito de niño o con el carro de compra o personas con problemas de accesibilidad.

A partir de esas dos premisas intentamos el consenso. Creo que sigue siendo posible ese consenso y ese acuerdo. Nosotros seguimos apelando a ello, a un acuerdo que de debe surgir de los barrios y del gremio. Y creo que la iniciativa que ha planteado el gremio puede ser también una oportunidad, hay cosas de la propia iniciativa que tendrán que ser debatidas en todo el proceso, ahora con la recogida de firmas que entregaron este viernes se activa todo el proceso de debate para redactar la propuesta final.

Como capital, lógicamente Barcelona no queda aislada de la situación política en Cataluña ¿Cómo afecta la aplicación del artículo 155 al normal funcionamiento de gobierno municipal?

Nosotros trabajamos en la lógica de que la aplicación de este artículo, que no compartimos, es limitada en el tiempo con un final que son las elecciones del 21-D por tanto entendemos que a partir de diciembre dejará de estar activo el 155. Por tanto y ajustados a esta limitación en el tiempo, salvo algunas concreciones específicas de algunas subvenciones vinculadas a los consorcios de salud y educación que se están resolviendo correctamente mediante negociación, no nos afecta a grandes proyectos de ciudad: proyectos como el tranvía van a partir de enero de 2018 y a las obras de Glòries no impacta. Otro ejemplo son las tarifas del transporte público en Barcelona, que se establecen mediante un contrato programa, pues bien a día de hoy nosotros estamos trabajando con los técnicos de la Generalitat, que no han cambiado, y por tanto se cumplirán los plazos de decisión.

No consideramos que el 155 deje en suspenso ninguno de los grandes proyectos de Barcelona. Si afectan lógicamente lo denunciaremos para que se garantice el normal funcionamiento de las institución y que no afecte a la ciudadanía porque las instituciones no nos podemos parar.

Biografia

Janet Sanz. Nacida en Tamarit de Litera en 1984, es vecina de Sant Andreu en Barcelona. Licenciada en derecho, ciencias políticas y de la administración por la UPF. Asegura que el movimiento estudiantil y la defensa de la universidad pública fueron su gran espacio de aprendizaje.

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