La limpieza mejoró en verano en la ciudad de Barcelona pese al mayor uso del espacio público

CARLA MERCADER

  • Un informe municipal muestra que el índice de junio superó al de julio y que el de agosto fue el mejor de 2017.
  • Las calles estuvieron menos sucias durante los meses estivales de este año que en los del mismo periodo del anterior.
  • El Ayuntamiento quiere destinar más recursos a hacer pedagogía para mantener Barcelona limpia.
  • El estudio también señala que la ciudad suspendió en cuanto a niveles de ruido durante el verano.

Las calles de Barcelona estuvieron menos sucias durante el verano de este año que en meses anteriores, a pesar de que en la época estival los ciudadanos hacen un mayor uso del espacio público porque el buen tiempo invita a ello.

Según un informe municipal al que ha tenido acceso 20minutos, el índice de limpieza en julio (6,64) mejoró en relación al de junio (6,60), y el de agosto (6,99) fue todavía más elevado y se convirtió en el mejor de 2017. Además, tanto las cifras de julio como las de agosto fueron superiores a las de los mismos meses de 2016, de 6,29 y 6,45 respectivamente.

Por otro lado, el estudio también muestra que en una encuesta realizada el 25 de mayo y el 10 de julio de este año, los barceloneses aprobaron la limpieza con un 6 sobre 10.

Sin embargo, pese a estos buenos resultados, respecto al verano de 2016, durante el de 2017 aumentaron las incidencias que comunicaron los ciudadanos relacionadas con suciedad en la vía pública, por ejemplo, con objetos por retirar, presencia de excrementos o pintadas y carteles. En julio de este año se registraron 2.129, 412 más que en el mismo mes del anterior, y en agosto, 1.596, 98 más.

Otro dato negativo sobre la limpieza es el que refleja la Encuesta de Servicios Municipales que ha presentado recientemente el Consistorio. Esta muestra que los barceloneses la sitúan como el séptimo problema más grave de la ciudad y como el segundo en el ámbito de los barrios.

La regidora de Urbanisme, Ecologia i Mobilitat, Janet Sanz, señala que el Ayuntamiento considera que “el servicio de limpieza es bastante completo” pero reconoce que es necesario “hacer pedagogía” para que los ciudadanos se hagan corresponsables a la hora de mantener Barcelona libre de suciedad. La idea del Consistorio, apunta, es destinar “más recursos” a ello, a través del nuevo contrato de limpieza que se firmará cuando en 2019 acabe el actual, que Sanz tilda de “poco flexible”.

La regidora atribuye el éxito del verano de este año en cuanto a pulcritud, sobre todo, a la campaña que está en marcha desde febrero de 2017 en los 863 puntos “más críticos” de la ciudad, donde 100 informadores realizan tareas de prevención entre vecinos y comerciantes. También subraya que desde finales de 2016 se está ampliando el sistema de recogida puerta a puerta en las tiendas, que “ya llega al 80%”, y que anualmente se destinan 270 millones de euros a la limpieza.

El informe municipal al que ha tenido acceso este diario también hace referencia al ruido en la vía pública y apunta que este motivó la comunicación por parte de los ciudadanos de 431 incidencias en julio de este año, y de 364 en agosto, cifras similares a las de 2016. Revela, sin embargo, que los barceloneses suspendieron a la capital catalana respecto al nivel de contaminación acústica, con un 4,7 sobre 10, y que los distritos con notas más bajas fueron Ciutat Vella (4,2), el Eixample (4,4) y Gràcia (4,7).

“El problema del ruido es histórico”, reconoce Sanz, y apunta que desde 2015 está en marcha un plan para reducirlo y que “en los últimos 15 años se han hecho muchas acciones de sanción y concienciación”. El Ayuntamiento, explica, trabaja con un mapa del ruido en la ciudad que se renueva cada cinco años, para “poder incidir en los puntos más conflictivos”, y está prevista una actualización a principios de 2018.

Más mobiliario en mal estado

El estudio municipal, además de la limpieza y el ruido, analiza otros aspectos del espacio público, como por ejemplo el mobiliario urbano, y señala que durante el verano de este año se incrementaron “las detecciones de bancos sucios y con desperfectos”, así como las de “áreas de juegos infantiles con pintadas”.

Por otro lado, apunta que en la temporada estival de 2017 se detectaron más bicicletas abandonadas que en la de 2018. Respecto a las playas, muestra que los barceloneses las puntuaron con un 6,5 sobre 10.

Powered by WPeMatico

A %d blogueros les gusta esto: