TMB gasta más de 3.300 euros al día en limpiar los grafitis en el metro de Barcelona

CARLA MERCADER

  • En 2017 se destinaron 1,2 millones de euros a su eliminación, que supuso casi 8.600 horas de trabajo.
  • Desde TMB alertan del “alto grado de planificación y violencia” de los autores de las pintadas.

Los grafitis en el metro de la capital catalana son ya un problema crónico que cuesta a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) más de un millón de euros anuales. En 2017, según datos de la empresa pública a los que ha tenido acceso 20minutos.es, se destinaron 1.210.000 euros a la limpieza de pintadas, 3.315 al día, una cantidad similar a la del año anterior (1.262.000).

En cuanto a los actos vandálicos organizados de grafiteros, estos aumentaron un 9,26%, al pasar de 486 en 2016 a 531 en 2017. Desde TMB alertan del “alto grado de planificación y la violencia” utilizados para las intrusiones en el suburbano y explican que las acostumbran a protagonizar “individuos encapuchados que van armados con armas como barras o sprays irritantes” y que suelen ir precedidas de “asaltos para robar planos, emisoras, uniformes o llaves, inutilizar sistemas de seguridad y destrozar puertas y rejas”. Señalan, asimismo, que cuando se recrimina a los grafiteros su comportamiento “pueden reaccionar de manera agresiva contra los viajeros y los empleados”.

A pesar del aumento del vandalismo el año pasado, fuentes de TMB apuntan que “muchos intentos se evitaron gracias a los sistemas de vigilancia y a los efectivos de seguridad”. Sin embargo, estos no lograron impedir que se tuvieran que limpiar 34.378 m2 de grafitis en 1.380 coches, 5.719 tags en el interior de los trenes que ocupaban 9.353 m2 y otros 28.233 en estaciones que sumaban 71.858 m2.  

Todo esto supuso un total de 8.594 horas de trabajo, para el que se utilizaron detergentes, disolventes, cepillos, bayetas y túneles de lavado mecanizado de trenes. Las labores de limpieza incluyeron la reposición de láminas protectoras antigrafiti en superficies protegidas.

Estas tareas para eliminar pintadas, lamentan desde TMB, tienen consecuencias para los usuarios del metro. “Los convoyes vandalizados deben ser retirados y limpiados, cosa que puede suponer una disminución de la oferta de transporte”, explican, y añaden que “a veces los vándalos actúan en trenes en servicio y con pasajeros a bordo, lo que comporta una interrupción temporal de la línea”.

Sobre el ‘modus operandi’ de los grafiteros, cuentan que normalmente actúan en los lugares y en los horarios en los que hay más trenes estacionados y en grupos “cada vez más numerosos, de hasta 30 personas”. El pasado fin de año, por ejemplo, una treintena de vándalos cubrieron de pintadas dos convoyes de un tren de la línea 3 que se encontraba en la estación de Trinitat Nova. Los vigilantes de seguridad lograron retener a uno de los individuos y ponerlo a disposición de los Mossos d’Esquadra.

“Se debe remarcar que a diferencia del grafiti en la vía pública, el ferroviario es siempre ilegal porque antes es necesaria una intrusión en zonas sensibles, acción que vulnera las leyes ferroviarias y los reglamentos de viajeros”, apuntan desde TMB, y cuentan que las acciones de los grafiteros se acostumbran a denunciar por la vía administrativa. Las infracciones leves se sancionan con una advertencia o una multa de hasta 6.000 euros, o con ambas, y las graves, con multas de entre 6.001 y 30.000 euros.

Colaboración con la policía

TMB, explican desde la empresa pública, colabora con los cuerpos policiales en las operaciones específicas de identificación e imputación de los grafiteros.

Asimismo, la compañía trata de “reducir los riesgos para la integridad física de los empleados, proporcionándoles indicaciones y herramientas de protección”.

Por otro lado, se pone especial empeño en “dificultar las intrusiones y vandalizaciones de las instalaciones del metro más sensibles”.

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